Publicado el 17/04/2018 - 08:32 Hs.

El artista «outsider» que dejó un tesoro artístico de un millón de dólares entre las paredes de su casa

Reconocido por sus dibujos realizados con saliva y hollín, James Castle escondió en su residencia de Idaho once obras inéditas que serán expuestas al público por primera vez a finales de mes

James Castle (1899-1977) vivió siempre al margen del mundo del arte. Su prolífica obra (dibujos con saliva y hollín, construcciones de cartulinas adheridas con cuerdas y libros realizados a mano), fruto de una frenética actividad artística desarrollada a lo largo de casi setenta años formuló un imaginario propio inspirado en la cultura popular que le rodeaba.

El Ayuntamiento de la ciudad de Boise (Idaho, Estados Unidos) adquirió la casa donde residía Castle con el objetivo de homenajear la vida y el trabajo del artista. El proyecto era convertirla en una galería, donde se expusiera su obra, y también en una residencia para artistas. Sin embargo, los planes han tenido que cambiar cuando se han descubierto un tesoro oculto entre sus paredes.

Castle usaba los materiales que encontraba a su alrededor en sus obras de arte, por lo que el equipo de restauración comenzó a buscar entre las paredes papeles o estucos que les pudieran ayudar a poner fecha a las piezas del artista, que no ponía nombre a sus obras ni las databa.

«Encontramos muchas capas diferentes, así que seguimos adelante», ha afirmado Rachel Reichert, la asesora cultural del Departamento de Arte del Ayuntamiento, a Artnews. Lo que encontraron fue más valioso que una datación: Once piezas inéditas, cuyo precio en el mercado alcanza el millón de dólares.

Reichert describe estos nuevos trabajos como «preciosas representaciones de sus dibujos y otros montajes». El motivo por el que el artista decidió esconderlos entre las paredes continúa es una incógnita. «Es muy difícil afirmar cuál fue la intención, pero parece una cápsula del tiempo».

Ahora, estas y otras obras del artista se presentarán al público por primera vez en la James Castle House a finales de mes, fecha de su inauguración oficial. «Una de las partes más increíbles de este proyecto fue darnos cuenta de la conexión entre la casa y el trabajo de Castle. Hemos descubierto que muchos de los materiales que usaba Castle en su trabajo eran muy similares a los que se usaron para construir la casa o reformarla», remata Reichert.

El trabajo artístico de Castle ha sido objeto de varias retrospectivas, como la que le dedicaba el Museo Reina Sofía en 2011. El precio más alto conseguido por una de sus obras en una subasta fue de 43.750 dólares. Se trataba de «Construcción Sin título», un montaje de cuerda cuerda, hollín y saliva, y papel que vendía Christie's en Nueva York.

Fuente:abc.es

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de sus autores.
Norte Bonaerense se reserva el derecho de administrarlos.

Publicado en

Localidad