Arias: "A ningún juez en su sano juicio se le ocurriría pelearse con el poder"

Justicia lenta durante la administración kirchnerista. Justicia rápida durante la administración Macri. ¿Por qué? Se trata de un interrogante que muchos se hacen. Los que están ahora en el poder y los que estuvieron antes. También los medios y la sociedad.
Publicado el 11/07/2016 a las 16:22 Hs.

"Hace falta una reforma importante en el Poder Judicial. Los jueces muchas veces se sienten compelidos a congraciarse con los poderes de turno, porque de eso depende su carrera también", señaló en los estudios de Cadena Río (88.7) el Juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata, Luis Arias. 

"Todos sabemos que para llegar a juez o luego para transformarse en camarista y mucho más para ser juez de la Corte, se necesita el aval político. Entonces a ningún juez en su sano juicio, se le ocurriría pelearse con el poder y legitimarse frente a la sociedad, si la sociedad no participa en nada", agregó el magistrado, y entre risas sumó que "también hay locos".

En el mismo sentido, indicó que "los jueces no se sienten obligados a dar respuestas y legitimarse ante la sociedad, sino ante el poder, al poder constituido y a los poderes fácticos también, como pueden ser los medios de comunicación, que en determinados casos bajan o suben el pulgar".

Por todo esto y mucho más, uno de los responsables del freno al tarifazo del gobierno de Macri, recordó que "yo no no quería entrar al Poder Judicial, era un ámbito que me resultaba hostil. Mientras ejercía como abogado, llegaba a Tribunales y me empezaba a doler el estómago. Concursé para Juez como un desafío, para tener un antecedente más", sostuvo.

"Habíamos aprobado 28 y eran 21 cargos. Entrábamos casi todos. Una amiga me preguntó 'por qué no quería ser juez'. Y yo le di mis motivos, el Poder Judicial me parece un ámbito hostil, tratan mal a la gente. Hay muchos privilegios para algunos abogados y mal trato para el resto. Los jueces son elitistas, hacen trampa", afirmó. 

En la continuidad del relato, otra vez en referencia a su consejera amiga, manifestó que "Ella me dice 'por todo eso tenés que entrar. Cómo vas a hacer para que las cosas cambien. Es fácil criticar sin comprometerse. Es una linda oportunidad, es un fuero nuevo, está todo por hacerse'".

"Ya hace dieciséis años que fui designado y doce que estoy en funciones; y a pesar de las dificultades, además de los fallos, siempre he explicado mis decisiones, me he visto en la obligación de explicarlas y hacerlas llegar a la gente", reflexionó respecto de su experiencia personal.

"Hay que recuperar el hecho de que el participe en la creación y la interpretación de las leyes. El Poder Judicial siempre ha estado aislado de la sociedad y exento de los controles, desde la designación de los jueces hasta la tarea cotidiana de estos, que no está alcanzada por el principio de publicidad de los actos de Gobierno", completó. (La Tecla).