Publicado el 12/12/2020 - 07:25 Hs.

Diez años de cárcel para la «instagramer» iraní famosa por publicar fotos como una Angelina Jolie «zombie»

La joven, conocida como Sahar Tabar y nacida en 2001 en Teherán, ha sido acusada de «corromper a los jóvenes» y de «falta de respeto por la República Islámica»

Cuando sus fotografías comenzaron a reproducirse por las redes sociales, muchos se llevaron las manos a la cabeza. ¿Quién era aquella joven, esa chica desconocida que había trastornado su cuerpo hasta el punto de convertirlo, con una distorsión macabra, en una copia terrorífica del de Angelina Jolie, la famosa actriz estadounidense? Una breve indagación, apenas la búsqueda de su nombre, permitía encontrar la respuesta. La muchacha se llamaba Fatemeh Khishvand, era conocida como Sahar Tabar y se trataba de poco más que una adolescente nacida en Teherán en 2001, una iraní que utilizaba el maquillaje -y no la cirugía estética, como se llegó a afirmar- para someter su rostro a esa provocadora transformación, que no tardó en despertar los recelos del régimen de los Ayatolás. Como se supo ayer, Tabar ha sido condenada a diez años de cárcel, acusada de «corromper a los jóvenes» y de «falta de respeto por la República Islámica», según detalla el diario británico «The Guardian».

«Diez años de cárcel para la "instagramer" iraní que utilizó el maquillaje y Photoshop para convertirse en una Angelina Jolie "zombie"», lamentaba ayer Masih Alinejad, una conocida activista iraní comprometida con la causa de las mujeres y los padecimientos que sufren en la República Islámica. «Su broma la ha llevado a prisión. Su madre llora cada día para que liberen a su hija inocente. ¡Querida Angelina Jolie! Necesitamos tu voz aquí. Ayúdanos», pedía Alinejad a través de un mensaje publicado en Twitter.

La detención de Tabar, que llegó a reunir a miles de seguidores en su página de Instagram, se produjo hace apenas un año, cuando las autoridades la arrestaron y condujeron a la cárcel de Shahr-e Rey, a las afueras de Teherán, un lugar con la fama sombría de los malos tratos que reciben sus reclusas. En abril, su caso volvió a la prensa, pues se supo que se había contagiado de Covid-19. 

Con la pandemia,  que golpeó con fuerza a Irán desde el principio de la primera ola, organizaciones defensoras de los derechos humanos -Amnistía Internacional (AI), por ejemplo- alertaron sobre la suerte de los reos iraníes. En las prisiones, donde abundan los castigados por actividades políticas, como en cualquier sistema autoritario, la transmisión veloz del virus es un riesgo constante.

Sistema represivo

El caso de la joven «instagamer» no solo sirve para recordar la represión que practica el régimen iraní contra cualquier atisbo de disidencia, sino también el acoso particular al que se enfrentan las mujeres, a menudo objeto de odio si se atreven a romper con el molde que la República Islámica ha reservado para ellas. 

A través de numerosas publicaciones, AI suele denunciar esa situación de abuso permanente, como con el caso de Nasrin Sotoudeh. Sotoudeh (Teherán, 1963), una abogada sobre todo conocida por defender los derechos de las niñas, fue condenada a 38 años de cárcel y 148 latigazos en 2019. Hace unos meses, empezó una huelga de hambre. Gracias a la presión internacional, fue liberada temporalmente a principios de noviembre.

«Las mujeres continuaron sufriendo discriminación arraigada en la legislación penal y de familia, especialmente en relación con el matrimonio, el divorcio, el empleo, la herencia y el desempeño de cargos políticos», se puede leer en el informe de AI sobre Irán de 2019. Además, en la República Islámica no existe un castigo para la violencia de género, y cuestionar el uso obligatorio del velo es un pasaporte seguro para tener problemas.

Silvia Nieto

Fuente:abc.es

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de sus autores.
Norte Bonaerense se reserva el derecho de administrarlos.

Publicado en

Localidad