Publicado el 26/02/2017 - 07:00 Hs.

Engañado por dos viuditas negras casi acaba mal

Se investigan las circunstancias en la que un hombre fue engañado y luego torturado en un intento de robo. La víctima fue a un encuentro íntimo con una mujer y resultó asaltado por dos cómplices que lo maltrataron.

El hombre fue hallado por un amigo que lo asistió luego de haber recibido una golpiza y quedar malherido.

El rápido accionar de la Justicia y la Policía permitió detener a quienes facilitaron el ataque, que resultaron ser una menor de edad y su cómplice de 18.

Para la crónica periodística se guardaron detalles del suceso para no herir el pudor de los involucrados.

En la última semana un hombre sin compromisos conyugales pactó un encuentro con una mujer joven que habría sido contactada por un amigo. Se trata de esas citas sin mayor futuro que un poco de distracción y placer, que dejan sólo un buen recuerdo.

La mujer usaba, presuntamente para la práctica del oficio más viejo del mundo, el alias de Alhelí, y se contactaba con sus ocasionales compañías por mensajes de WhatsApp.

Así fue que después de un breve flirteo por mensajes inspirados en la foto de perfil, del sexting, pasaron al encuentro personal.

Pactado el día y la hora, en el lugar apropiado, acondicionado y reservado para este tipo de citas amorosas, el señor recibió una sorpresa.

Es que no era una sola la que llegaba, sino dos, las bellas jóvenes con ganas de divertirse.

Así fue que en esa casa reservada para los placeres se encontraron los tres entrando en confianza. Primero con unos tragos, después de una charla sugerente con los primeros arrumacos, hasta que la temperatura de la noche veraniega los llevó a todos a sacarse las ropas.

Fue en ese momento que una de las chicas pidió permiso y mientras la otra le propinaba sus más dedicadas caricias, la ausente les abrió la puerta a dos cómplices.

Los hombres rompieron el clima de cariño e hicieron saber claramente sus intenciones escondiendo sus rostros bajo gorras y anteojos. Se trataba de un asalto y lo sostenían con un arma de fuego que apuntaban al dueño del bulín.

Las pocas cosas de valor que había en la casa resultaron exiguas para los intereses de los ladrones, que comenzaron a exigir dinero.

Para obtenerlo no dudaron en golpear al engañado caballero y lastimarlo severamente. Y a pesar de la imposibilidad de darle más efectivo que lo poco que llevaba encima, siguió siendo castigado y herido con un objeto punzo cortante.

La tortura no sabe cuanto tiempo duró, si participaron los cuatro o sólo los dos hombres en el castigo.
Lo encontró malherido su amigo horas después y lo ayudó en los primeros auxilios y la denuncia a la policía.

En poco tiempo la DDI con la fiscalía actuante logró identificar a las “viuditas negras” tras un exhaustivo trabajo de inteligencia, utilizando las más modernas tecnologías, en los bordes de la marginalidad donde se desenvuelven estos individuos.

Así fue que se pudo precisar que Alhelí tiene 18 años y su cómplice es menor de edad.

Ambas fueron aprehendidas y quedaron a disposición de la Justicia. Interviene el Fuero Penal Juvenil, que pidió para la menor su institucionalización. En tanto que la mayor quedó en una dependencia policial a la espera que se resuelvan los cargos de robo e intento de homicidio.

Los pesquisas no tienen en claro si la banda ya tuvo otras intervenciones y son varias las víctimas, mientras busca a los prófugos masculinos que hacen el trabajo más pesado, en esta asociación ilícita que se aprovecha de los que necesitan amor. (diario El Informante)

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de sus autores.
Norte Bonaerense se reserva el derecho de administrarlos.

Publicado en

Localidad