Publicado el 06/05/2020 - 07:00 Hs.

Francia rectifica y no impondrá la cuarentena a los europeos

El Elíseo enmienda a dos ministros que anunciaron el sábado severas medidas

Francia no impondrá una cuarentena obligatoria de 14 días a los ciudadanos de la Unión Europea, de los países no comunitarios del espacio Schengen y del Reino Unido que entren en su territorio. El Elíseo dio una espectacular marcha atrás respecto a una polémica medida anunciada el pasado sábado por los ministros de Sanidad, Olivier Véran, y del Interior, Chistophe Castaner, en el marco del nuevo escenario tras el final del confinamiento, el 11 de mayo.

El borrador del proyecto de ley inicial preveía una cuarentena para todos los franceses y extranjeros, sintomáticos o no, que entraran en Francia procedentes de otros países e incluso de los territorios franceses de ultramar, así como para quienes se desplazaran a la isla de Córcega. Ese aislamiento, del que no se especificaron las condiciones, iba a extenderse hasta 30 días en caso de personas sospechosas de estar infectadas por la Covid-19. Las medidas debían aplicarse hasta el 24 de julio.

El anuncio provocó estupor entre los centenares de miles de extranjeros residentes en Francia y los otros tantos franceses que viven en países de la UE. Hubo un alud de llamadas a las embajadas para pedir clarificaciones. Significaba una drástica limitación de movimientos para personas sin síntomas y una decisión unilateral de París. Para agravar aún más las cosas, y en un sentido flagrantemente contradictorio, Castaner y Véran admitieron que la ley no iba a permitir a los enfermos ya en suelo francés medidas coercitivas para obligarles a la cuarentena. “Hemos optado por la confianza y la responsabilidad”, se justificó Castaner. El agravio comparativo con los llegados del exterior resultaba más que ­evidente.

Polémica desescalada

Los alcaldes dela región parisina se oponen a reabrir las escuelas el 11 de mayo

Quedan por fijar las modalidades de confinamiento para los llegados de fuera de Europa. El ministerio de Asuntos Exteriores precisará los detalles durante los próximos días, según el Elíseo.

No es la primera vez que las autoridades francesas siembran la confusión durante esta crisis sanitaria. Lo hicieron en el asunto de las mascarillas, con mensajes contradictorios sobre su utilidad, y en el mapa epidemiológico, que incluía flagrantes errores en el día de su presentación.

Los planes para poner fin al confinamiento son contestados en lo referente a las escuelas, sobre todo en la región parisina. Más de 300 alcaldes han pedido por carta al presidente Emmanuel Macron que no se vuelva a las clases todavía porque no pueden garantizar que el retorno se produce en las condiciones higiénicas y de distancia interpersonal adecuadas para evitar que se siga propagando la enfermedad. Tienen las mismas dudas los gestores de transportes públicos, como la RATP, en la capital, y en la empresa nacional de ferrocarriles, SNCF. Los responsables escolares ven muy difícil mantener la distancia entre los alumnos, amén del ­desafío que planteará que algunos de ellos decidan voluntariamente continuar los cursos como hasta ahora, desde sus casas, vía internet.

Llamamiento presidencial

Macron pide “calma, pragmatismo y buena voluntad” al afrontar la nueva etapa

El Gobierno, de momento, insiste en mantener su planteamiento. Ayer lo defendió el primer ministro, Édouard Philippe, en el Senado. Según el jefe del Gobierno, la vuelta a las aulas es imprescindible para los alumnos de familias de origen social más humilde y en áreas problemáticas. Para los niños y adolescentes más vulnerables, prolongar el confinamiento supondría una “catástrofe”, ya que en sus casas no tienen las condiciones para seguir el curso con garantías. Philippe anunció que las medidas de desempleo parcial seguirán vigentes hasta el primero de junio, al tiempo que desvelaba una ayuda extra de 200 euros para jóvenes estudiantes de hasta 25 años y con empleos temporales precarios. Se beneficiarán unas 800.000 personas, entre ellas estudiantes de la Francia de ultramar que cursan estudios en la metrópolis.

El propio Macron también se manifestó, desde el Elíseo, a favor de mantener la desescalada y de volver a la normalidad lo antes posible. El jefe de Estado pidió “calma, pragmatismo y buena voluntad” para afrontar la nueva etapa, e insistió en que el aislamiento es insostenible desde el punto de vista económico. Un lugar del territorio francés donde el confinamiento continuará será el archipiélago de Mayotte, departamento de ultramar, en el Índico, cerca de Madagascar, porque la circulación del coronavirus es todavía intensa.

Fuente:lavanguardia.com

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