Publicado el 07/06/2019 - 07:26 Hs.

La Ecología y el rock

En el Día Internacional del Medioambiente el mundo viene demostrando su preocupación por su futuro ecológico a través de diferentes expresiones. Entre canciones, discos y festivales, una de ellas es el rock

Tradicionalmente entendemos la Ecología como aquella ciencia que analiza los vínculos diversos de los seres vivos, entre los mismos y también con su entorno. Y cómo las diferentes interacciones modifican o alteran la calidad de vida. Calentamiento global, destrucción del Amazonas, deforestación indiscriminada, protección de las especies, contaminación descontrolada y otras cuestiones vinculadas con el deterioro ecológico y el reto ambiental son los tópicos. Denunciando, generando conciencia. Desde ámbitos diversos. Desde el académico, como el filósofo contemporáneo John Passmore, que en “La responsabilidad del hombre frente a la naturaleza” asegura que en el modo de vincularnos que tengamos con el medioambiente nos estamos posicionando filosóficamente, y adoptando una postura ético - ecológista frente a la misma.

Y también desde el mundo del rock. Puede sostenerse que “A hard rain’s a gonna fall”, compuesta y grabada por Bob Dylanen 1963, fue la primera canción que dio el rock definiéndose acerca de la crisis ecológica que comenzaba a arribar en toda su magnitud. Con “Licencia para matar” el propio Dylan continuaría con su discurso: “El hombre piensa que porque él gobierna la tierra puede hacer con ella lo que quiera. Y si las cosas no cambian, pronto lo hará”. 

Llegaría “Hijo de la madre naturaleza”, bucólica canción de The Beatles: “Nació un pobre muchacho de campo. El hijo de la madre naturaleza… Sentado junto al arroyo en la montaña miro crecer sus aguas. Escucho el bello sonido de la música que me hace volar… Las margaritas balanceándose cantan una perezosa canción bajo el sol”.

Dice “Hungry planet”, de The Byrds: “Soy un planeta hambriento. Tenía un rostro joven. Fueron a toda prisa. Para ir al espacio exterior necesitaban bombas y tungsteno… Soy un planeta hambriento. Órbita en el cielo. Las cosas que me hicieron daño”.Con “Agujero en el cielo” los de Black Sabbathdejan su mensaje apocalíptico:“Estoy mirando a través de un agujero en el cielo. Estoy viendo a ninguna parte a través de los ojos de una mentira. Me estoy acercando al final de la línea. Estoy viviendo fácil donde el sol no brilla”.

Peter Gabrielescribe para el filme “Wall.E” la canción “Down to Earth”, como invitación a la esperanza:“Nosotros estamos yendo abajo, hacia el suelo. No hay sitio mejor al que ir. Tenemos nieve en las montañas. Y ríos aún más abajo. Nosotros estamos yendo abajo, hacia el suelo. Para oír cantar a los pájaros en los árboles. Y la tierra podrá ser contemplada después de que enviemos las semillas en la brisa”. Pero ”Total Eclipse” de Iron Maidense inscribe en la citada línea apocalíptica: “Frío como el acero de la oscuridad aguarda esa hora que llegará.La salida del sol se ha ido, y se han congelado los incendios.La salida del sol se ha ido, entumeciendo nuestros deseos.En todo el mundo las personas se detienen,con asolado terror en sus ojos”.

En las últimas décadas, una lista de destacados rockers y reconocidos grupos se han manifestado: JJ Cale con“Stone river”, Aerosmith con “Nobody’s fault”, los metaleros alemanes de Scorpions con “Humanity”, Bad Religion con “Losing generation”, The Grateful Dead con “We can run”. También Gorillaz con “Every planet we reach is dead”. Lo propio Cake con “Carbon monoxide”. Jethro Tull con “North sea oil” (Jethro Tull), e Imagine Dragons con “Radioactive”. Todas letras para pensar con títulos más que explícitos. Igualmente hicieron los españoles de Shaila con “Incendio global”, y los de Ska-P con “Animales de laboratorio”.Para destacar, a nivel mundial, por su repercusión, el recordado concierto “Live Earth”, y el jugado álbum “American idiot” de Green Day.

El rock nacional también se ha definido favorablemente sobre esta cuestión. “Madre hay una sola”, de la Bersuit, y una extensa letra que se posiciona: “Ciudades gigantes, enormes cloacas, viajan torrentes hacia el mar de un amor que huele mal, como anunciándole al cielo nuestro destino. Se ven las marcas de la muerte por las ventanas del avión. El progreso fue un fracaso, fue un suicidio. La ansiada prosperidad fue el más pesado vagón. ¿Para qué un juicio final? Si ya estamos desechos. Una explosión natural hará una gran selección. Yo te agradezco, porque aquí estoy. Vos sos mi única madre, con alma y vida hoy venero tu jardín... Te agradezco aunque me voy avergonzado por ser parte de la especie, que hoy te viola en un patético festín...”

“Jardín de gente”, de Luis Alberto Spinetta, bien puede ser un tratado sobre la ecología humana: “Ya te hartaste de frutos y peces y panes que comes sin suerte. Y el andén espera por mí. ¿Y qué dirás cuando termines el bocado de tu propia flor?  Oh, alguien debió conservar y cuidar con amor este jardín de gente. A Dios nunca se le ocurrirá, no. ¿Cómo harás para ver y aliviar el dolor en el jardín de gente? Algún acuerdo en tu alma tendrás. Y ya no sé si es que amanece o veo el cielo como un gran collage... El collage de la depredación humana”. En la misma clave de interpretación editó la placa “Para los árboles”.

Con el clásico “Selva”, Diego Frenkel, a través de La Portuaria, contaba: “Voy buscando un oasis donde nadar”.También aportaron lo suyo Ricardo Soulécon “Madre tierra”, Walter Giardinodesde Rata Blanca con “Guerrero del Arco Iris”, A.N.I.M.A.L.con “Sabia naturaleza” y Arbolitocon “Pachamama”.

Cada mes de junio se celebra el “Día Mundial del Medioambiente”, y preocuparse por el habitat planetario es una demostración de altruismo puro. Es focalizar en las posibilidades de las generaciones futuras, sin egoísmos, con desprendimiento. Sabiendo que quienes trabajan en esa dirección posiblemente no sean testigos presenciales de sus avances y progresos ni de la concreción de sus desvelos.

Por Ernesto Edwards

Filósofo y periodista

@FILOROCKER

Escrito por: Ernesto Edwards

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de sus autores.
Norte Bonaerense se reserva el derecho de administrarlos.

Publicado en