Publicado el 14/09/2018 - 07:00 Hs.

Metáforas: La noche y el rock

Desde que el mundo es mundo, y puede ser predicado, la noche es símbolo y metáfora que inspira a los artistas para escribirle y cantarle

Decía un viejo poeta: “Crepúsculo que inquieta los sentidos. La noche fue llegando, lentamente. La noche trae el miedo, de repente, de oír voces de muertos que no olvido”. En todo eso, y mucho más, nos hace pensar y sentir cada vez que el sol se ha puesto. Estremecimientos, emociones, inquietudes, cavilaciones, comienzan a movilizarse íntimamente, y a veces, a exteriorizarse. Desde la pasión y el erotismo, hasta la incurable melancolía. 

Jorge Luis Borges publicó “Historia de la noche”, desplegando su arte para intentar conceptualizarla. Pero donde más acierta acerca de ella es en “El poema de los dones”, cuando escribe, aludiendo a su ceguera y a sus afanes como gran lector y escritor, “Nadie rebaje a lágrima o reproche esta declaración de la maestría de Dios, que con magnífica ironía me dio a la vez los libros y la noche”.

Rainer María Rilke, en "Los poemas a la noche", como ese poeta oscilante entre la agonía y el éxtasis: “Entonces, por la noche se levanta y tiene ya la llamada del pájaro exterior en su ser. Y se siente atrevido porque en su rostro abarca todas las estrellas, grávido. ¡Oh, no! como alguien que a su amada dedica esta noche”.

Desde el origen mismo de las canciones, los juglares le cantaron a la noche. Los rockers no podían ser menos sobre este multívoco y polisémico término, de profusa presencia en las letras de rock, instalando un concepto que requeriría diversos tratamientos temáticos. A veces repitiendo un clisé del género, pero otras desarrollando historias reveladoras."Triste día, larga noche" es el recordado instrumental de Chuck Berryque da inicio a un extenso listado de alusiones. Continuará "One night", con Elvis Presleyy su ruego para pasar una noche con ella. Cruzando el Atlántico, The Beatles, y la legendaria “Anochecer de un día agitado”. También los Rolling Stones, con “Night together”. Lo propio Led Zeppelinhaciendo “Night fly”. Y Bob Dylan, de nuevo en U. S. A., titulando su nostálgico y evocador disco reciente como “Sombras en la noche”.

Por España, entre otros, el pionero Miguel Ríoscon su disco "El rock de una noche de verano” (1983) cuenta la historia de su tiempo. "Esta es una noche de Rock & Roll", del grupo hispano Barricada, y una noche de alcohol y desenfreno. Y con “Otra noche sin dormir”, llegando a las primeras horas del día siguiente: “Machacando la cabeza pa’ juntar cuatro palabras, el tiempo se me ha escapado en el tren de madrugada, se me llevó la botella, se me llevó la guitarra, que se iban de la mano con la última calada. Mientras tanto sigo aquí otra noche sin dormir”. "Esta noche", de Fito Cabrales, junto a los Fitipaldis describe la confusión, el desconcierto y el hartazgo de un rocker.

En el rock nacional una vez más vuelve a destacarse Luis Alberto Spinettacon varias letras propias. "Se convirtió en la noche" y toda su poética mística: “Cruza las hebras del aire. Corta la luna sin forma. Es un ave oscura y errante. Se convirtió, en la noche... Ave con alas de toldo, lejos ya de la inmensa frontera, pudo escapar de mis ojos. Se convirtió, en la noche...”. También"Canción de noche", y otro amor que se enciende y se apaga: “Sólo líbrame; de todo los sueños de gris. Juega, después de todo, que tu alma es un colibrí. Y duerme cuando la luna se hunde bajo tus pies. En tanto que la brisa así, mueve mis cosas. Y la feroz ciudad no da para más. Durante los diluvios de nuestra piel expuesta, yo sé de tu mirada de ángel; del adiós y del día. Día que tardó en salir...” Y la inolvidable "Bajan", exquisito y melancólico romanticismo del ocaso y sus duendes: “Nena, qué bien te ves cuando en tus ojos no importa si las horas bajan, y el día se sienta a morir. Bajan, la noche se nubla sin fin. Y, además, vos sos el sol. Despacio, también, podés ser la luna...”
 

En tiempos de Vox Dei, con "Gata de noche", Ricardo Soulérecorre las veredas con sus noches: “Quiero que sepas que pienso salir. Andar por las calles, todas las calles, y así conseguir mujer para mí”. Litto Nebbia, con “Noches de carnaval”, cuenta su propia historia en Río de Janeiro: “Vente al Carnaval conmigo, que allí nadie nos conoce. Invitemos al instinto a intercambiar piel y nombre”."Nocturno de princesa", y Morisdescribiendo sus noches en Madrid: “Y en aquella mesa hay varias duquesas, una rubia inglesa come su hamburguesa, y en la barra un tío toma su cerveza. La música negra por los altavoces y los camareros que tú ya conoces…”

Luca Prodan, liderando Sumo, grabó la hoy sexista "Una noche en New York City", cuando esquivaba en la Disco a esa “rubia tarada”, y buscaba un boliche, a la esquina, para tomar una ginebra con gente despierta. Y algunos ex Sumo, ya como Las Pelotas, graban "Corderos en la noche", buscando orientar a un rebaño perdido. "Tráeme la noche", y toda la impronta poética de Gustavo Cerati: “La tarde suavemente se aleja. La oscuridad tendió su red, al mar. La espera entre las sombras, Dios sabrá por qué. Ya es tarde para volver, igual. Tráeme la noche. No puedo estar despierto más sin verla”.Chizzo Nápoli, desde La Renga, preguntándose: “¿Y a quién llamar, a quién golpearle la puerta tan tarde, con quién hablar cuando no hay nadie?, si esta noche no puedo dormir”. Imperdibles sobre el tema, ”La noche” (Andrés Calamaro), ”Campanas en la noche” (Los Tipitos) y el clásico ”Mala noche” (Riff).

De insomnio y descontrol. De melancolía. De miedo y de fantasmas. De amores perdidos y amores encontrados. De placeres y anhedonia. De quietud y oscuridad. De soledad, de compañías. De confesiones, de secretos. Todo eso y mucho más, cada vez que llega la noche.

Por Ernesto Edwards

Filósofo y periodista

@FILOROCKER

(Desde Italia)

Escrito por: Ernesto Edwards

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