Publicado el 10/02/2019 - 07:00 Hs.

SMATA negocia alternativa de suspensiones en Honda y advierte por la situación de Toyota

En la empresa de Campana, el gremio pretende seguir garantizando los puestos de trabajo luego de marzo. Por otra parte, alertó que Toyota también afronta una caída de la producción.

Como en un camino plagado de baches, la industria automotriz afronta un difícil porvenir. La caída de la demanda interna de autos y motos ha golpeado su nivel de operación sin que sean las empresas de nuestra región la excepción. Días atrás, Smata confirmó un nuevo régimen de suspensiones para sus operarios en Honda, y ahora le anunció a La Auténtica Defensa que el galopante ritmo de Toyota también comienza a decaer. "El panorama no es alentador", resumió Andrés Fransanti, delegado regional del gremio.

En Honda, la automotriz de origen japonés ubicada en la Ruta 6, la crisis viene siendo arrastrada desde el año pasado. Ya a fines del primer semestre del 2018 se registraron paradas en las líneas, con los trabajadores perdiendo parte de su remuneración, pero conservando sus puestos laborales. Fue precisamente la garantía de cero despidos lo que le permitió al sindicato y Honda prolongar el esquema de suspensiones hasta fin de año, cuando se esperaba que la llegada del verano repuntase la demanda de motos. Sin embargo, en diciembre el desplome de patentamientos fue de 54,5% con respecto al mismo mes del año anterior: apenas se anotaron 26.262 motovehículos. Honda fue la marca más comercializada, pero no le alcanzó para sostener el nivel de actividad.

"Hasta diciembre lo más complicado eran las motos; ahora son los dos", manifestó Fransanti, en referencia a la paralización de actividades también en la línea autos. Las paradas por baja carga arrancarán el día 25 de febrero y se extenderán hasta el 18 de marzo en el sector motos y hasta el 28 en el de autos.

El acuerdo tiene algo inusual: no solo afectará a los trabajadores bajo convenio sino también a los supervisores y empleados de cuello blanco (administrativos y gerencia). Así, el recorte de horas de trabajo y correspondientes remuneraciones se repartirá entre los 380 operarios de la línea motos, los 400 de autos, los supervisores Asimra y el personal fuera de convenio. Para Fransanti, este arreglo "es lo más parejo para todos".

"Ya lo veníamos haciendo durante los meses anteriores. Si la crisis es para los que fabricamos, lo es también para el resto. Además, la empresa puede ahorrar mayores costos", explicó el sindicalista. En Honda trabajan alrededor de 1.300 personas en total.

La empresa y Smata continúan dialogando para encontrar una alternativa a las suspensiones a partir de abril. La mesa de negociación se tensa, pero sigue abierta, destacan desde la cúpula gremial.

FRENA TOYOTA

Frasanti, líder de los mecánicos regionales, alertó por las operaciones en Toyota, una de las empleadoras más grandes de Campana y Zárate. Señaló que la automotriz levantó la producción los días sábados, una importante fuente de horas extras para sus operarios. Y aseguró que el freno se debe a la dificultad de colocar en el mercado interno cerca de 2.300 Hilux más algunas unidades de Corolla, Etios y Yaris importados.

"En lo que era nuestro caballo de batalla, si bien no hay despidos ni suspensiones, ya hubo una caída de su mercado local. Nos sostenemos porque el 70 por ciento de la producción va afuera. Si la ecuación fuera al revés, estaríamos hablando de lo mismo que en Honda", sostuvo Fransanti.

En noviembre, durante el último Encuentro de Líderes organizado por el grupo de medios El Cronista, el presidente de Toyota Argentina, Daniel Herrero, reconoció que la devaluación había potenciado la competitividad de Toyota, pero dijo que las condiciones todavía distaban de ser tan favorables como en Brasil o México. Además, había avizorado para este 2019 "un primer semestre no tan bueno y un segundo bueno por efecto de cosechas, baja de tasas y la recuperación del mercado de crédito".

Por lo menos hasta esa remontada de mitad de año, las automotrices no cambiarían de marcha. Esto lentecerá asimismo la actividad en las fábricas de autopartistas que se multiplican a su alrededor, como Boshoku en Campana o Yazaki en Escobar. Según Fransanti, el panorama las presiona a bajar los costos, ante lo que el gremio se planta y fija posición. "La discusión es que la variable de ajuste no sea la gente. El sindicato dijo que por ahorro de costos no se va a ir nadie", avisó. Cualquier mejora de competitividad, remarcó, tiene venir del lado de la "automatización, disminución de costos por materias primas o la búsqueda de un acuerdo más conveniente" con las automotrices.

http://www.encampana.com

Comentarios

Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de sus autores.
Norte Bonaerense se reserva el derecho de administrarlos.

Publicado en

Localidad