Publicado el 31/07/2020 - 07:00 Hs.

Spinetta, Artaud y la Filosofía

Está disponible la grabación en vivo del show que con la excusa del adelanto de su disco “Artaud”, sirvió para que Spinetta introdujera un mirador a sus orígenes como filósofo místico del rock

Ha quedado dicho que las desapariciones tempranas de los grandes creadores siempre han provocado preguntarse hasta qué nivel hubiesen evolucionado sus obras si hubieran vivido más años. Como contrafáctico, la respuesta es pura especulación. Luis Alberto Spinetta, que aunque ya había cumplido 60 al momento de su partida, sin embargo provocó que seguidores y crítica lo lamentaran en función de todo lo que podría haber seguido produciendo como gran músico y letrista que era, y con un mensaje tan profundo y elaborado que rozaba la categoría de filosófico. Algo que ya hemos desplegado con detalles, y numerosas notas, en esta Columna, con especial atención a cómo le influenciaran autores como Jean-Paul Sartre y Carlos Castaneda.

 

A la manera de los abordajes que han tenido pensadores como Platón y Martin Heidegger, por citar a dos extremos temporales de la historia filosófica occidental, al igual que en John Lennon -nada menos-, en Spinetta pueden diferenciarse claramente tres períodos: adolescencia tardía, juventud y madurez. Y no siempre disponemos de todo el material y los documentos específicos que fueron registrados en cada momento evolutivo. Pero, una vez más, de un modo casi mágico, tenemos a la mano una grabación casera, de un recital en vivo, con características muy particulares, que ofrece invalorables perlas del origen de clásicos del Flaco, tocándolos por primera vez. Para después archivarlos y grabarlos oficialmente mucho tiempo después, tal como parecía ser su costumbre, esa que incluía ejecutar las canciones no al gusto y demanda del público, sino presentando sólo el disco nuevo o anticipando el siguiente. Un joven artista sin concesiones. 

 

Y justo en este extraño 2020 en el que hubiera cumplido 70 años y a medio siglo de su primer álbum, nos llega “Presentación ARTAUD – 1973 – Teatro Astral (En Vivo)”, tal el extenso título con el que puede hallarse en plataformas virtuales. Un rótulo que puede resultar engañoso si se piensa que el show fue el recorrido completo de lo que sería ese disco conceptual que giraba en torno al concepto Artaud. Ello sucedería sólo en parte. Dicho recital, cerca del mediodía del domingo 23 de octubre, en solitario y con una guitarrita acústica, fue mucho más que eso. Y todavía nos sigue dando que hablar. Especialmente porque quedó registrado en una grabación casera que se consideraba perdida. Un registro que podría haber hecho cualquiera, en este caso desde la fila 10 y tomada del aire. Hoy, con aceptable calidad y sonido restaurado, puede escucharse gratuitamente en plataformas virtuales, a las que fue subido por la familia del músico.

 

Antonin Artaud, el poeta maldito que escribiera “El suicidio, la locura y el arte”, se suicidó a los 51 ingiriendo una descomunal cantidad de pastillas. Un eximio creador de su arte que no pudo ver más allá de un acotado horizonte personal que no le auguraba ningún futuro. Ninguna salida. Ninguna posibilidad de un proyecto, despedazados a manos de una sociedad que no lo contenía. Y aunque este autor fuera de notoria influencia en Jim Morrison, fue Luis Spinetta, el que a modo de exorcizar su fragilidad, grabó el disco conceptual “Artaud”, enfocando en él su visión críptica sobre la autodestrucción y esa tácita propuesta de evadirse a través de la locura. Un disco que saldría a la venta recén después de la presentación en vivo, y su grabación, que es motivo de esta nota. Y que aunque aparecería bajo el sello grupal de Pescado Rabioso (por motivos contractuales), fue una obra totalmente gestada y ejecutada sólo por Spinetta. Un disco que será valorado siempre como uno de los mejores de nuestra historia rockera argentina.

 

Octubre del ´73 era para nuestro país la primavera de una fugaz democracia recuperada, cuando ya se podían decir cosas más comprometidas y jugadas, luego del final de una represiva “Revolución Argentina” que restringía las libertades y perseguía el incipiente movimiento juvenil y contracultural que comenzaría a conocerse como nuestro rock nacional, entre denominaciones varias, como música beat y música progresiva. Spinetta ya había liderado la pionera Almendra y estaba culminando el período de Pescado Rabioso, previo a lo que sería la inminente formación de Invisible.

 

“Presentación ARTAUD – 1973 – Teatro Astral (En Vivo)” tiene una extensa lista de veintisiete tracks, pero no todos son canciones. En muchos casos nos encontraremos con reveladores diálogos y monólogos de un joven pero maduro artista de 23 años, con todo su espontáneo testimonio vivo. Y con esas joyas que a modo de anticipo cantaría, para luego archivarlas y grabarlas oficialmente muchos años después. Una sería “Bajan”, bello poema que decía: “Tengo tiempo para saber si lo que sueño concluye en algo. No te apures ya más, loco. Porque es entonces cuando las horas bajan. El día es vidrio sin sol. Bajan, la noche te oculta la voz. Y además vos querés sol. Despacio también podés hallar la luna. Viejo roble del camino. Tus hojas siempre se agitan algo. Nena, nena, qué bien te ves. Cuando en tus ojos no importa si las horas bajan. La noche es vidrio sin sol. Bajan, el día te nubla la voz…” Pero, quizás, la más reveladora de un contenido metafísico, que daría indicios de sus lecturas y definiciones filosóficas, vendría con una zamba, a la que introduciría contando: "Los músicos auténticos nunca pudimos eliminar el folclore de nuestra música. Haberlo intentado hubiese resultado en un desmembramiento. No porque el folclore no tenga violencia, ruido de la tierra. El folclore es eso que puede crecer en uno y descubrirlo en cualquier momento de su vida”. Era “Barro tal vez”, de la que confesaría haberla compuesto ¡a los 13 años!: “Si no canto lo que siento, me voy a morir por dentro. He de gritarle a los vientos hasta reventar. Aunque sólo quede tiempo en mi lugar. Si quiero me toco el alma. Pues mi carne ya no es nada. He de fusionar mi resto con el despertar, aunque se pudra mi boca por callar. Ya lo estoy queriendo. Ya me estoy volviendo canción. Barro tal vez... Y es que esta es mi corteza donde el hacha golpeará, donde el río secará para callar. Ya me apuran los momentos. Ya mi sien es un lamento. Mi cerebro escupe ya el final del historial, del comienzo que tal vez reemprenderá”. 

 

Sí serían los preestrenos de “Artaud” el de tres canciones inolvidables: “Todas las hojas son del viento”, “La sed verdadera” y “Cantata de puentes amarillos”. También mostraría "Ella flota por mí", escrita junto a David Lebón y que jamás llegó a grabar. Además, “Nena, tu cabeza va a estallar”, que desarrollaría en 1994 para la psicodélica película “Fuego gris”. Las otras fueron “Me gusta ese tajo”, “Dulce 3 nocturno”, “La cereza del zar”, “Mi espíritu se fue”, “A estos hombres tristes”, “Credulidad” y “Cristálida (aguas claras del Olimpo)”.

 

Siempre recordaremos su esperanzada frase “mañana es mejor”. Cierra “Presentación ARTAUD” con la extensa “Cantata de Puentes Amarillos”, y un pensamiento amoroso y revelador: “En un momento vas a ver que ya es la hora de volver. Pero trayendo a casa todo aquel fulgor. Y ¿para quién? Las almas repudian todo encierro. Las cruces dejaron de llover. …Puentes amarillos. Hoy te amo ya. Y ya es mañana, ¡mañana!”


Se insiste con que existen numerosísimas grabaciones en vivo de Luis Alberto Spinetta. Que el afán por hacerlas conocidas no se reduzca a un mero interés económico, traficando nostalgia y bajándole el precio al legado de esta leyenda del arte y la cultura rock.
 

FICHA TÉCNICA

“Presentación ARTAUD – 1973 – Teatro Astral (En Vivo)”

Luis Alberto Spinetta (1973 / 2020)

Género: rock – 27 tracks

Duración: 65´- Calificación: bueno

 

Por Ernesto Edwards

Filósofo y periodista

@FILOROKER

Escrito por: Ernesto Edwards

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